Libra

Mitología de Libra

La mitología del signo del zodiaco de Libra

La mitología histórica de Libra nos remonta a la época de los romanos, que con el fin de asignar una constelación subieron la imagen del gran Julio César y la fragmentaron en dos porciones iguales de 30 grados cada una, la parte que estaba sostenida desde la mano era el claro símbolo de justicia, y era la principal encargada de dividir en partes meramente iguales al año astral. Esto se mantuvo de esta manera hasta que el calendario tomó la forma gregoriana que conocemos hoy en día y que logró nombrar a este signo como el de Libra.

Es esta historia que representa la odisea número siete del gran Hércules, cuenta la historia el momento que este poderoso héroe mitológico decide terminar con la vida de un jabalí, y lo trágico de la historia comienza cuando en el momento de esta matanza se aparece uno de sus amigos el Centauro. Dicho amigo lo invita a beber vino y tras lograr el estado de embriaguez, luego de la aparicion de otros centauros termina quitándole la vida a su preciado amigo, esto fue algo que no pudo dejar de perseguirlo hasta el último de sus días. Luego de esta nefasta realidad, Hércules se recupera y vuelve a buscar al jabalí, logra terminar con su cometido de captura y muerte para posteriormente llevarlo al pueblo y dar el acto como un hecho victorioso para sí.

La balanza es el único símbolo de las doce casas que carece de una animación, es la fiel representante del equilibrio donde el apego hacia la justicia y la tranquilidad armónica es el principal afán de todo individuo de Libra. En esta antigua Roma, fue Julio César que la utilizó como símbolo de su gobierno. Pero no se remonta solo ahí la aparición de Libra, sino que antes de Julio cesar los griegos la relacionaban con la balanza de Mechus, legendario promotor e inventor de las pesas y medidas.

Es real también que la balanza de libra está fuertemente vinculada a la diosa armonía, la gran hija de Venus y Marte, cuya realidad matrimonial se remontó con Cadmos, momento en el cual se rivalizó desde allí el tema de regalos de boda entre los dioses, estos regalos competían en un manjar de joyas y vestidos majestuosos. Se dice que desde el momento que Atenea puso su peplo y Efesto su collar precioso, Libra no pudo dejar de estar ligado a lo lujurioso de la vida, es de este modo que las palabras armonía, concordia y buen gusto formaron parte de este sector del zodíaco.